Perfeccionismo ¿Virtud o Defecto?

Toda mi vida he sido super perfeccionista. Llegue a decir que era una de mis virtudes, hasta el día que me di cuenta que era todo lo contrario.

Además que me generaba sentimientos de frustración, ansiedad e inconformidad constante, el perfeccionismo era una barrera enorme que no me permitía avanzar en ningún aspecto.

Siempre me pasaba que me imaginaba en mi mente la película perfecta de algo que quería hacer y si las cosas no se iban dando como lo tenía pensado me sentía que entonces no estaba bien y que lo que había hecho no valía.
Por eso dejé en papel muchas ideas y proyectos durante años, por mucho tiempo me sentí estancada gracias a querer hacerlo todo “demasiado bien” y a veces perdía tiempo mejorando cualquier trabajo que realmente ya estaba terminado.

Hasta los grandes empiezan aunque no esté perfecto
Una vez me comentaron (ya no me acuerdo quien) que Microsoft no lanza los softwares cuando están perfectos porque si esperaran a llegar a ese punto, nunca los lanzarían al mercado. Por eso sacan una versión y luego hacen actualizaciones  o incluso a veces tienen que sacar nuevas versiones antes de lo planificado porque realmente se dan cuenta de que debían ajustar muchas cosas en la versión anterior.

Si te das cuenta todas las plataformas importantes y de gran impacto como Facebook lanzan cuando todavía no son perfectas.
Desde hace 9 años aproximadamente que soy parte de la red social veo como siempre van metiéndole “pifias” y mejorando su interfase, algoritmo, diseño, modelo de monetización… todo poco a poco… pero comienzan con algo.

Un día realicé que perfecto solo Dios.
Y en ese momento decidí que tenía que hacer algo para trabajar en mi problema. Empece a cambiar paradigmas, a hacerme un análisis interno, trabajar en mi crecimiento personal y me di cuenta que la perfección es sinónimo de inseguridad y miedos.
Inseguridad de ser admirados, de ser reconocidos y también miedo a ser rechazados, burlados….

Además me di cuenta que cuando somos tan perfeccionistas no solo impactamos negativamente nuestra autoestima, sino también a los demás; porque exigimos cosas absurdas, cuando realmente todos somos humanos.

Nueva Mentalidad
Por eso ahora vivo en la mentalidad de: “HACERLO AUNQUE NO ESTÉ PERFECTO”.
¡Y de cuantas frustraciones me he salvado!
¡Cuantos avances he podido ver en mi vida por vivir esta frase con convicción!

Con eso no digo que tenemos que hacer las cosas mediocres ni para salir del paso.

Digo que tenemos que actuar, hacer lo mejor de nosotros y confiar en nuestras capacidades, olvidándonos de lo que piensen los demás.

Lo he aplicado en mi vida personal y profesional y ha sido muy efectivo.
Por ejemplo cuando iba a comenzar mi Blog me frené porque no tenía idea de “las mejores prácticas de cómo ser bloguera”, me puse a investigar y me volví loca de tanta información.
Cuando me di cuenta que todo era un proceso y que no me saldría perfecto nunca, me di permiso para comenzar con lo que tenía en ese momento, así que luego de muchos meses estancada por el perfeccionismo, decidí tirarme al charco con mi instinto y no me arrepiento para nada…

Un amigo me dijo: “ recuerda que después si te equivocas en algún artículo puedes regresas, editar, corregir o borrar”, eso me dio mucha tranquilidad.

Así mismo en lo que hagas o quieras hacer recuerda que puedes “editar y corregir en el camino”.

Tenemos que vivir el presente y hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos a nuestra disposición.
Hacer las cosas bien sin llegar a los extremos de seguro te generará grandes enseñanza y te dará la oportunidad de ir avanzando paso a paso.

Cuando empieces a cambiar de mentalidad, verás que te quitas mucho estrés de encima y agradecerás haber empezado este nuevo estilo de vida.

Si sufres de este “síndrome” te invito a que dejes letreros o recordatorios por todos lados que te recuerden: “HACERLO AUNQUE NO ESTÉ PERFECTO”.

Comparte en los comentarios cómo te ha impactado el perfeccionismo a ti, para bien o para mal.

Un abrazo,

FirmaMariaLorena4

 

 

 

 

 

 Ayudo por medio del Coaching y Mentoring a  mamás  hispanas decididas al cambio, a vivir de su pasión y a lograr la libertad de tiempo y económica que sueñan, para disfrutar al máximo su vida y su familia.Maria Lorena


Soy la niña de los ojos de Jesús y María, esposa, mamá, emprendedora y profesional panameña. Estudié Publicidad y Marketing e hice un Máster en Barcelona, en Dirección de Marketing. Además me encanta todo lo que tenga que ver con Creatividad, Arte y el Diseño Gráfico. Tengo más de 10 años de experiencia profesional en la rama de Marketing y en los últimos años he entrado en el mundo digital que me apasiona.

Deja tu comentario

*

7 comments

  1. JulietaArango.com

    Felicidades María Lorena! Eres un ejemplo a seguir =) éxitos y bendiciones en este nuevo trayecto

  2. JulietaArango.com

    100% de acuerdo! Es mejor hacer e ir corrigiendo poco a poco, que a tener “el gran plan” detenido por perfeccionismo.

  3. Sharynel

    Maria Lorena me identifico mucho con su articulo en lo particular tambien estoy trabajando para ser mas flexible y darme permiso para el error. Eso me ha hecho mas libre y gozar de detalles el cual me hacen mas feliz. Es mejor vivir el momento y disfrutarlo intentando hacer las cosas bien sin ser perfectas.

    • Así es Sharynel, creo que el perfeccionismo es algo que nos caracteriza más a las mujeres que a los hombres y la verdad es que a veces debemos darnos permiso de ser flexibles y para cometer errores, me encantó tu reflexión.
      Un abrazo!

  4. Glenda

    En efecto me ha hecho daño el perfeccionismo, alguna vez pensé que era una cualidad, pero leyendo ahora este mensaje, entiendo que es lo que me ha hecho hacer incluso cosas erradas esperando el momento perfecto y que salga perfecto cuando lo haga. Para obtener aceptación de los demas, a la final, igual no se obtiene asi que…. VOY A HACERLO AUNQUE NO ESTE PERFECTO!!!! y ya comencé. Gracias Maria

Proximo ArticuloMe cansé de las historias fantásticas